LOCALES

RETOS DE LA GUARDIA NACIONAL...

Hoy, México vive una crisis adicional a la de salud y a la económica: vive el
recrudecimiento de la violencia y la expansión de la influencia de los grupos
criminales en diversas regiones del país. Los casos recientes de asesinatos en
Reynosa (Tamaulipas), en Salvatierra (Guanajuato) y la cifra más alta de
homicidios en este 2021 alcanzada en mayo pasado con casi 3 mil casos,
confirman que la estrategia gubernamental no ha rendido los frutos
esperados. En ese contexto, el titular del Poder Ejecutivo ha planteado la
necesidad de una reforma constitucional para que el mando de la Guardia
Nacional se integre a la Secretaría de la Defensa Nacional. De ser así, se
desmantelaría el andamiaje legal aprobado en 2019 para que el mando de esa
corporación fuese civil.
En 2019, la Ley en la materia estableció que la conformación y el desarrollo de
las capacidades de la Guardia Nacional requerirían un período de cinco años
para su implementación. Un año más tarde fue publicado un decreto en el que
se dispuso que las Fuerzas Armadas llevarían a cabo tareas de seguridad
pública, pese a que ya se había considerado así en la reforma constitucional
pero expresamente para que intervinieran de manera extraordinaria,
regulada, fiscalizada, subordinada y complementaria, con una vigencia hasta
marzo del 2024.
A dos años de distancia, de acuerdo con datos publicados por la propia Guardia
Nacional, sabemos que el número de efectivos desplegados en el país alcanza
los 101 mil 561 elementos. Esta cifra comparada con los 90 mil elementos de
seguridad pública con que cuenta la Secretaría de Seguridad Ciudadana de la
Ciudad de México nos permite dimensionar la necesidad de seguir ampliando
su estado de fuerza y presencia territorial.
Es importante que la Guardia Nacional mantenga un crecimiento progresivo
para alcanzar, en el año 2024, la integración de 200 mil elementos civiles conel nivel de profesionalización y entrenamiento que se requieren, y con ello
relevar a las Fuerzas Armadas de las tareas que han asumido provisionalmente
en la materia
La incorporación del mando de la Guardia Nacional al Ejército contraviene lo
que la Corte Interamericana de Derechos Humanos ha sostenido, que
únicamente en las circunstancias de un caso concreto pudiera justificarse la
participación extraordinaria de fuerzas armadas en labores de seguridad
pública, garantizando que esto implique una intervención excepcional,
temporal y restringida.
En COPARMEX Victoria hemos encontrado en la Guardia Nacional una gran
disposición al diálogo y a la escucha. Creemos que la política de seguridad debe
ser transexenal, integral y con un énfasis en la profesionalización de los
cuerpos policiales. Nuestro llamado es claro y es a favor de la consolidación de
la Guardia Nacional. Es responsabilidad del Estado garantizar que la estrategia
de seguridad deje a un lado toda improvisación y solución inmediatista.
Queremos un país con tranquilidad y en paz que solo podrá alcanzarse con
instituciones sólidas y logrando que impere el Estado de Derecho. No a la
militarización, sí a la estrategia, inteligencia y coordinación.

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