AMLO MINTIÓ Y SIGUE MINTIENDO

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Por: Oscar Contreras Nava

Andrés Manuel López Obrador ganó la elección presidencial por un mensaje que tuvo como principal eje discursivo a la corrupción y a la mafia del poder, y durante casi 20 años criticó los privilegios que los gobiernos del PAN y el PRI le habían otorgado.

Sin embargo, cuando llegó a la presidencia de la República no hizo nada y a Carlos Slim, quien pudiera ser el principal representante de la mafia del poder, lo elogió al decirle: … “con su esfuerzo, con su imaginación y su talento es un ejemplo en México y en el mundo, por ser uno de los empresarios más exitosos”.

Cuando se sabe que Slim fue el beneficiario de la venta de Telmex en el gobierno de Carlos Salinas de Gortari y cuya empresa lo hizo crecer en los negocios a nivel global y convertirlo en uno de los hombres más ricos del mundo y ahora, López Obrador lo honra y lo pone de ejemplo.

Sin duda que AMLO con este halago demuestra que le mintió a los mexicanos que lo hicieron ganar la elección, pero no tan sólo mintió en eso, sino también, no ha cumplido en bajar la gasolina, la electricidad, el gas y esto confirma que no cumple sus compromisos con la gente es mitómano porque miente de manera compulsiva y patológica.

Es decir, AMLO es como la definición científica del término lo describe: “El mitómano falsea la realidad para hacerla más soportable e incluso puede tener una imagen distorsionada de sí mismo, generalmente con delirio de grandeza (lo que produce una gran distancia con la imagen real).

Lo habitual es que el mitómano mienta sin valorar las consecuencias de sus mentiras. Por eso adopta ese comportamiento como base de su rol en la sociedad y crea sistemas falsos para sostener todos sus engaños”.

Es por esto que el doctor Mauricio Merino muy atinadamente dice que López Obrador “cree lo que dice y dice lo que cree” lo que confirma lo antes expuesto, por lo que estamos ante un posible presidente autoritario sin que llegue a ser un dictador.

Por esto que cuando le molesta quiere terminar de tajo con el tema, así sucedió en Jalisco cuando expresó: “ya chole… la politiquería, la grilla… ya me tiene hasta el copete” y luego, le pidió al súper delegado Carlos Lomelí Bolaños subir al estrado para que se diera un abrazo con el gobernador Enrique Alfaro como si esto pusiera punto final a la disputa que ambos tienen en su lucha por el poder estatal.

El caso es que a López Obrador se le olvida que los enfrenamientos en la política no se arreglan con abrazos ni con buenas intenciones y a veces ni con el mismo dialogo, por lo que su doble discurso ya no engaña a nadie y mucho menos, sus denuncias mañaneras contra funcionarios del pasado que nunca llevan a nadie frente a la justicia.

Tenemos que reconocer que en algunas zonas del país López Obrador ha mantenido el bono de confianza que le han dado los mexicanos, pero en otros lugares como en Tamaulipas lo ha ido perdiendo.

Por ejemplo, AMLO no hizo nada para detener los conflictos laborales en Matamoros y se pronostica que al finalizar este 2019 es posible que se pierdan alrededor de 10 mil empleos y aunque el gobierno estatal trata de promover la llegada de nuevas inversiones esta situación complica su arribo.

De igual manera el gobernador Francisco García Cabeza de Vaca intervino para que las instancias infantiles siguieran dando el servicio que prestan a 8 mil 604 niñas y niños, en su mayoría hijos de madres trabajadoras y jefas de familia que no cuentan con los medios para su cuidado diario y que habían sido afectadas por el recorte que AMLO autorizó a las guarderías, porque en su opinión existía corrupción en el manejo de los recursos que se les otorgaba y hasta el momento no hay nadie en la cárcel o está siendo juzgado.

Esto mismo hará el gobierno de Tamaulipas con el apoyo federal que recibían los Pueblos Mágicos y las zonas turísticas del estado para que sigan mejorando su infraestructura, ya que AMLO les recortó estos recursos porque se los llevó para hacer su Tren Maya.

De igual manera, López Obrador ha perdido credibilidad en la frontera de Tamaulipas, ya que había ofrecido que bajaría el IVA pero nunca dijo que sólo a quienes cumplieran con ciertos requisitos y esto ha causado mucha decepción así como sucedió con la gasolina la cual nunca se homologó y sigue más cara que en Texas.

En fin, lo más grave es que el presidente Andrés Manuel López Obrador pierda la confianza de los militantes de MORENA en Tamaulipas, ya que todo indica que el senador Ricardo Monreal quiere utilizar al estado para enfrentarse con AMLO y la dirigente de MORENA, Yeidckol Polevnsky.

Así lo demostró en la pasada selección de candidatos cuando envío a uno de sus achichincles a vender las candidaturas al mejor postor y si no hubiera sido porque lo detuvieron a tiempo, MORENA se hubiera llenado de la basura que tiró el PRI y eso hubiera infectado las buenas intenciones de No mentir, No robar y No traicionar al pueblo.

El asunto es que AMLO en los primeros cien días de su gobierno no está nada bien en Tamaulipas y está perdiendo la confianza y la credibilidad de los tamaulipecos, porque no entiende que aquí no puede hacer lo que hace con los estados del centro y sur del país, aquí no se abuchea al gobernador y no se le cree a los leguleyos, cuenta chiles y argüenderos, y mucho menos a los que buscan ser mártires de la democracia cuando hacen lo contrario para no serlo. Así de simple.

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